Del
inicio
El concierto comenzó a las nueve y veinticinco minutos,
Lhía Martínez e Isaac Saviñón
hicieron una breve aparición en escena para presentar
a Top 40.
La agrupación dominicana fue muy bien recibida por
el público, gracias a su acertada interpretación
de tres covers y dos temas propios. Cantaron temas
tan diversos como Elevation, de U2; In the
end, de Linkin Park, y Could you be love,
de Bob Marley, demostrando un buen dominio de estos diferentes
estilos de música rock.
La banda australiana
Pasados unos minutos de las diez, la agrupación australiana
subió al escenario. El público, que rondaba
entre unos mil quinientos asistentes, recibió con algarabía.
La banda se concentró en sus temas más conocidos
y apenas hizo un par de sus nuevas canciones. Los presentes
agradecieron coreando todos los temas, desde las tres primeras
By my side, New sensation, Original
sin.
¿Cómo están ustedes? Nosotros estamos
encantados de estar aquí y les damos las gracias, sabemos
que es un largo viaje. Está es nuestra primera visita
a República Dominicana y hasta ahora ha sido fantástica,
dijo Jon Stevens a la audiencia. Luego repetiría varias
veces el nombre de nuestro país y unas gracias en español.
Siguieron con Not enough time, aquí las
pantallas gigantes tras ellos presentaban imágenes
de un joven surfeando, deporte muy practicado en su país,
Australia.
Después
cantaron Mystify, Disappear y Beautiful
girl. En esta última Kirk Pengilly dejó
la guitarra para tocar magistralmente el saxofón. Mientras,
algunos fans se atrevieron a subir al escenario y acercarse
a los músicos.
Stevens presentó al pianista Andrew Farriss como el
escritor de estos maravillosos temas. Andrew se acercó
al público y después de agradecer al vocalista
por ese comentario recordó que él no ha escrito
solo los éxitos de la banda. Algunos los he escrito
yo, otros los escribió Jon (su hermano, no Stevens)
y otros los escribí junto Michael.
Los presentes le aplaudieron emocionados. Sin duda esperaban
el momento en que se recordara al fallecido cantante. Esta
es una canción que escribimos juntos en 1976, y ahora
se la dedicamos a él, dijo Andrew antes de presentar
la bellísima balada Never tear us apart.
En la pantalla gigante se presentaban imágenes de Hutchence.
Dios te bendiga Michael, gritó Stevens
al terminar de cantar.
La
música siguió protagonizando la noche, con los
temas Baby dont cry y Need you tonight.
Otra chica subió al escenario y se abrazó al
cantante en las últimas notas del tema. El grupo invitó
al público a acercarse y los más entusiastas
se pararon ante el escenario.
Vieron otras canciones muy conocidas aquí, como Biter
tears y Devil inside. Subió al escenario
un buen número de chicas y unos cuantos chicos. Se
acercaban de a pocos y llegaron a subir unas veinte personas.
Llamaba la atención que la mayoría eran jovencitas
que seguro no habían nacido cuando la banda se formó
hace 25 años. Pero brincaban y cantaban y trababan
de besar a los músicos. Eran fans. El grupo se despidió
a las 11:30 de la noche y por supuesto el público les
pidió que retornaran. Lo hicieron unos minutos después
y cantaron un puñado más de canciones, entre
ellas el éxito Suicide blonde.
Annerys Rodríguez
LA ROMANA.-
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Diario
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